¡Ka-ching! Ese sonido pronto podría convertirse en un lejano recuerdo.
Cada vez más tiendas, restaurantes y comercios están deshaciéndose de
las aparatosas máquinas registradoras y usando a sus vendedores — e
incluso al mismo consumidor — para que efectúen el pago mediante
teléfonos celulares o computadoras tipo tableta.
Barneys New York, una tienda de ropa exclusiva, comenzará este año a
usar iPads o iPod Touch para registrar sus ventas en siete de sus más de
20 tiendas.
Urban Outfitters, una cadena de ropa para jóvenes, solicitó su última
caja registradora a finales del 2012 y planea usar sólo artefactos
móviles en el futuro cercano. Y Wal-Mart, la cadena de tiendas más
grande del mundo, está poniendo a prueba una máquina que permite a los
clientes escanear la mercancía por su propia cuenta.
"La caja registradora tradicional se está volviendo obsoleta", opina Danielle Vitale, jefa financiera de Barneys New York.
No debe sorprender que la caja registradora, inventada a fines del
siglo XIX, está pasando al olvido. Las señales eran claras. Para 1915
era ubicua, pero hoy en día luce anticuada en un mundo donde los
teléfonos celulares multiuso y las computadoras están reemplazando a
todo tipo de objetos como los libros, bancos y cámaras.
Además, a las tiendas les agrada tener esta nueva tecnología porque
ocupan menos espacio y permiten que los empleados ayuden a los clientes
en vez de tener que estar parados al lado de una máquina todo el día. Y
además son más baratos: Por ejemplo el iPad de Apple con mecanismo para
usar tarjetas de crédito cuestan unos 1.500 dólares, comparado con 4.000
dólares para una caja. Y a los clientes les gusta tener el mismo
servicio rápido en las tiendas que el que tienen al hacer compras en
línea.
"Los consumidores quieren que las tienda les haga llegar la caja
registradora a ellos", comenta Lori Schafer, asesora ejecutiva de SAS
Institute Inc., creador de software para empresas comerciantes.
La cadena de tiendas por departamentos J.C. Penney asegura que la
respuesta de la clientela ha sido entusiasta desde que empezó a usar los
iPod Touch a finales del año pasado en sus 1.100 locales. El objetivo
es que todos los vendedores de las empresas tengan uno de esos
artefactos antes de mayo del 2013. La empresa dice que una cuarta parte
de las ventas en todo Estados Unidos se realizan a través del iPod
Touch.
En un día reciente en una tiendas J.C. Penney en Manhattan, Debbie
Guastella, de 55 años, quedó maravillada cuando una vendedora pasó por
el iPod Touch las tres camisas que pensaba comprar.
"Es genial", comentó Guastella, quien vive en Huntington, estado de Nueva York. "Mientras más rápido, mejor".
El declive de la caja registradora se veía venir desde hace tiempo
aunque la máquina efectivamente revolucionó la actividad de comprar. La
primera de esas máquinas fue inventada a fines del siglo XIX en Estados
Unidos por un desconocido propietario de un bar. Antes de eso, la
mayoría de los comerciantes no tenían idea de si estaban generando
ganancias o no y muchos perdieron dinero ya que era muy fácil que los
asistentes se robaran de la gaveta donde se guardaba el efectivo. Pero
para 1915, las cajas registradoras estaban por doquier: más de 1,5
millones se habían vendido para la fecha.
A medida que ha pasado el tiempo, las tiendas han buscado maneras de
agilizar las ventas. Desde el 2003, algunos mercados y comercios han
instalado máquinas de "autoregistro" donde los clientes pueden escanear y
pagar electrónicamente por sus compras. Sin embargo, en épocas más
recientes, la tendencia ha sido de modernizar la tecnología aun más.
A raíz de ello, los fabricantes de cajas registradoras están en
aprietos para hallar otras soluciones. NCR Corp., antes conocida como la
National Cash Register Co., fue la primera empresa en fabricar en masa
las cajas registradoras.
El año pasado la empresa, que también produce cajeros automáticos,
máquinas de autorregistro y kioscos de registro para aeropuertos, inició
un programa que combina su software con el del iPad. Ello permite a los
vendedores desconectar al iPad de la máquina y usarla como artefacto
portátil por toda la tienda.
Con la nueva tecnología "las tiendas tienen más flexibilidad y más
oportunidades para revolucionar la experiencia de los compradores", dice
Mark Self, vicepresidente de NCR encargado de ventas minoristas.
Las tiendas mismas están siguiéndole la tendencia al éxito de Apple.
Walmart reemplazó todas sus cajas registradoras en el 2007. En el 2011,
Apple comenzó a permitir el registro de compras usando iPhones.
Otro ejemplo es la fabricante de carteras Coach, que usa dispositivos
iPod Touch en la mitad de sus 189 tiendas de fábrica y los tiene a
prueba en varias de sus 350 tiendas regulares.
Ello le ha permitido a Coach reemplazar los puestos de las cajas
registradoras con pequeños podiums, lo que le da más espacio para
colocar productos, considera Francine Della Badia, gerente de mercadeo
de Coach.
Della Badia, quien dice que el nuevo espacio será aprovechado para
mostrar zapatos y otros artículos, dijo que lo más importante es que los
artefactos móviles le permiten al personal "desarrollar una relación
más íntima con el cliente".
Algunas tiendas han decidido transformarse totalmente hacia la
tecnología móvil. Urban Outfitters, administradora de más de 400 tiendas
bajo su marca Anthropologie and Free People, anunció a fines de
septiembre que todas sus compras serán eventualmente marcadas en iPods y
iPads en podiums aunque no dio una fecha exacta.
Urban Outfitters había repartido iPod Touch a su personal de ventas
dos años atrás y la decisión fue bien recibida por los clientes, dice
Calvin Hollinger, el director de la información de la empresa.
Nordstrom, una cadena de tiendas por departamento que algunos
consideran la mejor en cuanto a atención al cliente, también tiene
planes de deshacerse de sus cajas registradoras.
La empresa repartió iPod Touch a su personal en sus 117 tiendas en
suelo estadounidense en el 2011 y para fines del año pasado, había hecho
lo mismo con sus 110 tiendas Nordstrom Rack, que ofrecen productos más
económicos. Nordstrom, que ya ha retirado varias cajas de sus tiendas
Rack, anticipa que todas las cajas serán eliminadas para el próximo año.
Colin Johnson, portavoz de Nordstrom, afirma que es demasiado pronto
para sacar conclusiones sobre cómo los artefactos móviles han
influenciado la experiencia de ir de compras, pero la compañía está
tratando de aprender sobre las ventajas de la tecnología.
"Consideramos que el futuro será dominado por los artefactos
móviles", expresó Johnson. "Los departamentos de nuestras tiendas no
serán definidos por una máquina vieja".
Sin embargo, no todas las tiendas están deshaciéndose de sus cajas
registradoras. Al fin y al cabo, la medida implica la coordinación de
varios detalles logísticos. Por ejemplo, la mayoría de las tiendas no
aceptan pagos en efectivo si se usa un aparato móvil. Pero si terminan
aceptándolo, ¿donde meterán el dinero que usualmente iría a la máquina?
Por otra parte los vendedores que estén deambulando por la tienda con
sus aparatos portátiles podrían generar descontento entre clientes que
prefieren que los dejen comprar en paz. Richard Robins, un inversionista
semirretirado de 67 años de edad y originario de Redonda Beach,
California, dice que apreciaría la facilidad y conveniencia de usar un
aparato móvil, pero que no le agradaría tener a un vendedor a su lado
presionándolo.
"No quiero que me molesten", enfatizó.
Para evitar causar esas molestias, las empresas como Penney están
entrenando a su personal de ventas para que no interrumpan indebidamente
a los clientes. Por su parte, Wal-Mart está permitiendo que sean los
consumidores los que se encarguen de registrar y pagar sus compras.
La tienda está poniendo a prueba su aplicación "Scan & Go", que
puede ser compatible con iPads, en unas 200 de sus 4.000 tiendas del
país.
La aplicación, que busca reducir las largas colas en las cajas
registradoras, permite a los clientes autorregistrar sus compras y
pagarlas. Así a medida que la pone a prueba, Wal-Mart está también
ampliando el número de estaciones de autocompra.
"Nuestro objetivo es darle opciones a nuestros clientes para que
decidan cómo quieren comprar", declaró Gibu Thomas, vicepresidente
sénior de tecnologías móviles y digitales de Wal-Mart.
